
Durante generaciones, en los colegios, los niños zurdos eran obligados a convertirse en diestros. Sin embargo, actualmente, esta condición es considerada normal. De hecho, existen tijeras y útiles escolares especiales para quienes usan la mano izquierda.
La lateralidad se define entre los tres y cinco años. En un niño menor de tres años el uso de manos es indiferenciado, a veces utilizan la izquierda y otras la derecha.
La lateralidad zurda-preferir el uso de la mano izquierda- es una condición que se relaciona con la dominancia hemisférica cerebral. En el cerebro existen dos hemisferios, derecho e izquierdo, que dirigen en forma cruzada la motricidad y funciones del hemicuerpo izquierdo y derecho, respectivamente. Así la dominancia hemisférica determina no sólo la lateralidad o preferencia en el uso de la mano izquierda sino también en el ojo, oído y pie.
Esta lateralidad puede ser claramente definida en todas las funciones o puede ser cruzada, cuando el paciente presenta lateralidad zurda en mano y derecha en ojo y pie, o viceversa.
Las personas definidas como zurdas tienen una lateralidad zurda en mano, pie, ojo y oído. Su habilidad motora es mayor en el hemicuerpo izquierdo, es decir, desarrollan con mayor facilidad las actividades y deportes con las extremidades de ese lado (tenis y fútbol, entre otros). Sin embargo, cuando un paciente presenta lateralidad cruzada, puede escribir con la mano izquierda y tener mayor habilidad para chutear con la pierna derecha, pero no significa que será más hábil que un diestro por tener esta condición.
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